domingo, 29 de mayo de 2011

SuconSer

Rush respiro, ráfaga I breath

Terrible explosión de ideas brillantes, canciones en compases míticos

Olvidados, empolvados. Imágenes que bailan perfectamente a ellos.

Saber que aún observando se crea; meditar y darte cuenta que es mentira.

Estático, pensante, “meditabundo” sin derecho a reproducir en la pantalla extendida

Sin ningún aporte, solo con aura de verdad. Con la creencia de crítico.

Acordes menores uno tras otro cambian mi rumbo, mi línea de ideas.

Lugares mejores se habían proyectado, caricias tántricas que se deslizan

Pasos firmes hundiéndose en la lentitud. Si caminas más lento y pisas más fuerte seguro la tierra se hunde también.

Si insectos se posan en ti; reproduciéndose, eres parte del trío más puro.

Piensa en crear. Bloqueo. Piensa en creer. ¿En qué?

lunes, 11 de abril de 2011

Vientre

Un poco seco, húmedo, espumoso

Sientes la diferencia entre el placer y el dinero

Como si te tocaran pero no lo sintieras

O como si lo sintieras sin que abusaran.

Son cables sin plástico, chispas que descubren el verdadero sentido

Te comentan en frases de plastilina

Sin dejar cimientos, palillos pegados.

Ojos desvelados, oídos cansados;

Mira no más qué es todo lo que ocurre

Parece volar pintura sobre tu cabeza,

Centellas en tus ojos, periodos blancos ¿o negros?

Dientes presionando la boca que los aprisiona,

Una mano apretada a un vacio que trata de compactar

La tensión creciente en medio del relajo y la bulla

Un vapor espontaneo con olor peculiar.

Cuesta moverse entre el aire, cae el cuerpo en un estado arenoso.

Extraña esa arena, liviana pero imposible de contener.

Poro a poro lentamente despertando, bostezando

Haciendo notar su existencia que aparentaba irrelevancia

“Cierra la ventana!” – “ponte la cobija!”

Sientes que algo cambia de temperatura,

Incómodamente buscas el calor restante.

¿Cómo olvidar la sensación del sol?

O el entrar en el vientre del mar.

Cómo de alguna manera entrar a las entrañas del mundo, volver a nadar en el agua de vida sin tiempo ni espacio. Donde no es relativa la fuerza al efecto. Flotar dentro de lo único donde cabemos en existencia y no solo en mente. No esforzarse en figurar, sino en ser. Nadando en el todo sin imaginarlo. Una sola sensación en cada recorte de nuestro collage de carne. Difícil explicar el volver a ser feto y salir con arena que de nuevo se mete en tus zapatos.

jueves, 24 de marzo de 2011

lejos, movido

Te distingo a lo lejos, en lugares donde no estás.

Brochazos similares a tus cuadros acuarelados,

Gracias a la lluvia ahora con más movimiento

Gotas como frases conocidas y gestos repetidos.

Pre-ejecutando tus pasos, post-entendiendo tus actos

Creyendo en las líneas grises y nubes esponjosas.

Solamente imagino lo que no ha de ocurrir

Qué hermoso lo no vivido;

Un vómito hacía atrás,

Un arcoíris con caldera de verdad.

Como si fuese importante recojo miradas

Sin importar lo encontrado, olvidando lo perdido.

Miradas miradas, entrando en miradas

Como caminatas sin metas o el mirar del reloj sin la espera.

¿Crees que te reconozca en la lejanía del lugar donde no estarás?

Que te imagine donde acabas de cruzar.

Palabras sin dueño que buscan madrigueras; lugares oscuros

Y cómodos donde se esconden los perseguidos (mentales)

Dale amor a tu hueco, adorna la miseria con empapelados floridos

Alfombras que inviten a ese “nadie” que “no” esperas.

Cancela el correo y quema el periódico.

¿Acaso no entienden el propósito del enajenamiento?

Cómo no amar ese nuevo espíritu que no camina, vuelaa!

Puros hombres y mujeres libres. Se dicen, nos decimos, te dices…

O ¿Cómo es la cosa?

Igual.. sigo escarbando y topándome con los amigos roedores,

Todos responde –:“ Más adelante!” (más abajo)

Yo buscando tu morada.

Creo que será mejor la búsqueda

Cuando no seas trazos, no más neuronas gastadas figurándote;

Será todo tan simple como verte.

lunes, 14 de marzo de 2011

Mundo loco

En un mundo loco

Donde las palabras son irrelevantes

E importantes a la vez

En el cual la música nos escucha

Y se mueven las pinturas.

Vamos trepando arboles

Con abundancia de recuerdos

Contados por raíces.

La tierra grita tu nombre

Tus oídos sordos

Ignorando el llamado.

Ignorando lo esencial.

¿dime que escuchas?

Un tic tac rutinario

Que maquina en nuestras mentes

Revuelve los engranajes

Desarma los canales

Cambiando funciones.

En el asfalto corre la nueva vida

El campo y la vida se quedaron

En un lugar para la mente extinto.

Impensable la posibilidad de hablar y no solo decir

Me oyes bien pero…

¿Me estarás escuchando?

Olvídalo, no gastes oxigeno

No hablamos el mismo idioma.

15/03/09

La pera

Te preguntas que hacer que pensar, como si fuese importante la manera en la que suena o el orden de las letras. Como si de verdad fuese a salir algún día de la memoria limitada de tu laptop. De verdad la esperanza a veces parece tan lerda.

Si pensaras un poco más en la realidad, de pronto sería más fácil. Pero…yo pienso en la realidad solo que no es la que, de alguna manera debería ser. A veces me canso tanto de esa palabra. El deber, deber, deber. Tú debes, debemos, él debe. Sería mejor el bebe, yo bebo, bebemos y no recordamos. Despertamos en una cama ajena mirando alrededor como si naciésemos de nuevo, pero en otra dimensión. Te duele la cabeza por la luz divina que entra por la ventana que recordabas en otro lugar y que ves como por primera vez. Agarras tus cosas y vuelves a buscar un lugar para renacer.

Nacer debe ser un sentimiento increíble, lástima que es uno de los que el ser humano nunca recuerda.

Iba por la calle un día y me conseguí una pera, extraño porque es una de las ciertas cosas que uno normalmente no se encuentra por ahí desfilando en el asfalto. La agarré, era un verde tan pera. Con sus curvas reglamentarias que siempre me recuerdan a las guitarras acústicas, te imaginas una guitarra hecha de pera?

Que mal que nunca me ha gustado la pera. La quité porque me impedía el espacio visual, tuve ahora que empujarla fuertemente con todo mi cuerpo contra sus diminutos, pero para el momento gigantes poros marrones. Caramba como cambian las cosas cuando una cuadra parece un infinito, antes un paso era solo uno más de eso que no se cuentan.

Saludaba a mis nuevos compañeros, todos se reunían en mi entorno preguntándose quién era y que como había hecho para levantar la gran pera.

Nunca lo supe, para mí por un momento solo fue una pera; luego fue la Gran Pera.