martes, 27 de enero de 2009

Musa imperfecta

Hermosa escultura imperfecta
en su paso quebrado dice las cosas
que las palabras no expresan.

Esos ojos oscuros, hundidos, velados
que tocan suavemente los colores crudos,
moldeando sin manos las curvas usadas
renovando la memoria vencida.

Moviendo de su rostro los años que no ha vivido
visiones de papel vienen a su mente
invaden su cabeza en llamas.
se queman lentamente…
Dejando cenizas con tonos grises
imperfectos como ella misma.

Un suave susurro escapa
de sus labios de rosa muerta;
rojos pero sin vida.
Un susurro que envuelve los sentidos
los aprieta.
Se tocan entre si.
Conociéndose.
Encontrándose.

Escuchas tonos agudos y dulces
como las gotas que anuncian la lluvia,
un violín afinado tocado por la brisa.
Percibes todo de manera distinta
similar a las veces que se acaba la tinta.

Su cuello corto y delgado
las líneas de vida que fluyen por el cuerpo.
El día ha pasado,
ahora la luna adorna los cielos;
paseando va la musa
detrás de la estela
que deja un héroe imaginado.

Una leve emoción despierta mi calma,
no era nada.
Solo tu alma, o ¿era la mía?

Sus piernas esbeltas
no tan bien formadas
rozan el suelo con cautela,
mirando con hostilidad los pasos no dados
recordando con anhelo los días pasados.

La intriga dormida
cegada por la edad asumida
un cuerpo cansado;
dejando a un lado la vida
a un lado la mente.

Esperando lentamente,
eternamente ;
la musa sigue paseando
consumiendo el tiempo en su persecución
dando de su carne al poeta vendado.

Alimentando pasiones,
canciones y fracasos.
Musa imperfecta que te aferras fuertemente
a una ilusión perdida,
esta vida perdida;
extraviada en si misma.

Nadando en el cielo,
volando en el agua.
Tan lejos fuiste en la búsqueda de tu alma;
esa alma…
Que estuvo siembre ahí
mirando tus saltos,
guiando tu búsqueda sin destino existente.

Eres una musa con alma tuya.
Vestida de hojas,
vestidas de plata.
Tu te pensabas sola,
pero siempre tuviste a tu alma
ciega fuiste tú, imperfecta
como tu naturaleza te vistió.

Hermosos colores libra tu rostro
alumbrado por el alba,
preciosos caprichos del día
como pinceladas al azar
todas puestas sin pensar.

Acabando ya tu relato
bella musa del retrato
gracias doy porque existes
mi ojos tu imagen visten.

Que tu alma y la mía vuelen
como pétalos de claveles;
no se escondan en la inmensidad
ni detrás de la oscuridad.
Que brillen como astros
que no mueran en el llanto.

Hermosa escultura imperfecta
eres tan solo,
un pensamiento ideal...

1 comentario:

LaMorocha dijo...

Tocayita, baja el boton de SEGUIDORES. Dale cariñito a tu blogcito Besito!

:)